Además de carbono, el acero puede contener otros elementos químicos aleantes, entre los que se pueden destacar, entre otros: el manganeso, el cromo, el níquel, el silicio o el molibdeno. La combinación de estos elementos en distintos niveles puede variar las propiedades del acero.
De este modo, el acero no es un único producto, puesto que según datos WorldSteel Association, “existen más 3.500 grados diferentes de acero con muchas propiedades físicas, químicas y ambientales diferentes”.
En función de los metales que componen el acero, se conseguirán diferentes grados en propiedades como la dureza, la resistencia a la corrosión, la templabilidad etc.
La principal división se hace en función del equilibro de la composición entre el hierro y el carbono:
Acero al carbono o de construcción
Constituye una proporción importante de los aceros producidos en las plantas siderúrgicas. Se engloban tanto los aceros para construcción civil como para construcción mecánica.
Nueve de cada diez aceros de la producción mundial corresponden a aceros al carbono y el restante son aceros aleados.
Acero de aleados
Todo acero es en realidad una aleación, pero no todos los aceros son aceros aleados. Los aceros más simples son principalmente hierro en un 99% con carbono.
El acero aleado es el término estándar referido a aceros con otros elementos además del carbono, que típicamente son el manganeso, níquel, cromo, molibdeno, vanadio, silicio, y boro.
Dividido el acero en esos dos grandes grupos, también se puede clasificar el acero en otros grandes subgrupos dependiendo de diferentes factores:
Acero corten
Aleación que está formada por cobre, cromo, fósforo y níquel. Se trata de un tipo de acero muy resistente a la oxidación. Utilizado principalmente en la industria cementera.
Acero corrugado
Es un acero laminado en forma de barra, compuesto por hierro y carbono. Tiene unos resaltos o corrugas, que sirven para mejorar su adherencia con el hormigón. Se utiliza en proyectos de construcción para crear estructuras de hormigón armado.
Acero inoxidable
Está compuesto de cromo, hierro y carbono. Según la aleación puede también contener otros componentes. Destaca sobre todo por su gran resistencia a la corrosión y durabilidad. Utilizado en múltiples ámbitos del día a día.
Acero intemperizado
Es acero estructural con una resistencia a la corrosión atmosférica mejorada. Estos aceros son aceros de baja aleación de alta resistencia que, en condiciones atmosféricas normales, ofrecen una mayor resistencia a la oxidación en comparación con los aceros al carbono al manganeso ordinarios.
Esta clase de acero adquiere una capa de óxido en su superficie cuando es expuesto a las lluvias y a la humedad.
Acero galvanizado
Consiste en un recubrimiento del acero base por medio de una capa de zinc. Se trata de un tipo de acero más resistente, dispone de un acabado más duradero y cuenta con una protección contra la corrosión.
Acero antidesgaste
El acero antidesgaste se manifiesta de diferentes formas y cada una de ellas afecta de distinta manera el tiempo de vida en la aplicación.
Los aceros que poseen una alta dureza y resistencia al desgaste por impacto o fricción son denominados "Aceros antidesgaste"
Hay varios tipos comunes de desgaste son el desgaste por deslizamiento y el desgaste por impacto y/o fricción.
Un grupo de aceros resistentes al desgaste son aceros austeníticos, convertidos en placas de desgaste para maquinaria de procesamiento de rocas, trituradoras y palas eléctricas.
Siempre encontrará una chapa Hardox apropiada para sus exigencias de desgaste. Y con una amplia gama de grados de dureza, espesores y anchuras con las que siempre podrá maximizar el rendimiento de su aplicación.
Hardox 400 y 450
son versátiles chapas antidesgaste dotadas de alta dureza, buena plegabilidad y excelente soldabilidad.
Hardox 500
es una tenaz, plegable y soldable chapa resistente al desgaste, utilizada para aplicaciones que exigen alta resistencia.
Hardox 550, con una dureza Brinell de 550 y una resiliencia igual a la de Hardox 500, está diseñada para incrementar la vida útil pero no a expensas de reducir la resistencia a fisuras.
Hardox 600
tiene una dureza Brinell de 600, pero se puede cortar y soldar. Es una chapa excelente para aplicaciones de alto rendimiento.
Hardox Hituf
es una chapa resistente al desgaste y de una resiliencia extremadamente alta. Es adecuada para piezas antidesgaste de perfiles gruesos que requieran excelente resistencia al desgaste y a la fisuración.
Hardox Extreme
es adecuado para aplicaciones que exigen una resistencia al desgaste sumamente alta. Se puede utilizar para reemplazar componentes antidesgaste costosos, como chapas de recubrimiento endurecidas y hierro blanco con alto contenido en cromo